| Carl V. Hartman and the Costa Rica Collections
Expediciónes in Costa Rica
Carl Hartman viajó a
Costa Rica para una expedición arqueológica en marzo de 1903
- ¡sólo dos semanas después de haber sido nombrado conservador
de Etnología y Arqueología del Museo Carnegie de Historia Natural!
Las actividades de su viaje se centraron alrededor de la antigua cultura costarricense,
y sus medios para estudiarla incluyeron la excavación de sitios, compras
de colecciones y la investigación de artefactos en museos.
Excavaciones
A pesar de que las compras,
excavaciones e investigaciones de Hartman fueron todas parte integral
de sus actividades en Costa Rica, sus excavaciones son lo más interesante
para los científicos de hoy. En su trabajo de campo, Hartman desenterró artefactos
costarricenses al mismo tiempo que llevaba un registro de los datos del
entorno con fotografías, notas, diagramas y mapas. Hartman llevó a
cabo sus excavaciones en cuatro sitios - tres en las tierras altas (Chinchilla,
Curridabat, Concepción) y uno en Nicoya (Las Huacas). A pesar de
que hay importantes fotografías del sitio Chinchilla, poco se ha
escrito acerca del sitio. Los estudios de artefactos del sitio Las Huacas
son numerosos.
Las técnicas
que Hartman empleó son tan interesantes como los artefactos que
excavó. Su enfoque era científico, meticuloso y más
detallado que el de otros arqueólogos de su tiempo. Las técnicas
para levantamientos topográficos que él utilizó eran
similares a aquellas de la ingeniería civil - procedimientos que
los arqueólogos pronto adoptarían en el mundo entero. El
aprendió estas técnicas de su mentor y amigo Hjalmar Stolpe
quien las había desarrollado e incorporado en la excavación
de un cementerio vikingo. Los métodos rigurosos y sistemáticos
empleados por Hartman proveyeron documentación precisa sobre sus
hallazgos, aún en comparación a los estándares actuales.
Los datos ofrecen a los científicos de hoy una perspectiva única
acerca de la arqueología del noroeste y centro de Costa Rica, haciendo
posible la reconstrucción de culturas pasadas a través de
los objetos que éstas dejaron atrás.
Compras
Una de las mayores actividades
de Hartman en Costa Rica fue la de comprar colecciones de artefactos.
Los objetos comprados constituyen cerca del 75% de los artefactos en las
colecciones de Costa Rica en el Museo Carnegie de Historia Natural. Los
objetos comprados carecen de información contextual detallada (debido
a prácticas como el huaquerismo), pero sin embargo aún pueden
dar a los arqueólogos la oportunidad de compararlos con objetos
obtenidos más científicamente.
A las dos semanas de
haber llegado a Costa Rica, Hartman compró al Padre José María
Velasco dos grandes colecciones de artefactos - las subcolecciones Velasco
I y II.
En contraste con los
artefactos excavados por Hartman, los objetos en las subcolecciones Velasco
no ofrecen virtualmente ningún dato contextual. Velasco empleó huaqueros
para desenterrar los objetos de una variedad de localidades en la Península
de Nicoya y no registró, o lo hizo brevemente, la localización
geográfica de cada objeto, su ubicación en el suelo, o proximidad
a otros artefactos. Sin el contexto de los artefactos, a los arqueólogos
se les hace difícil crear una imagen de las culturas pasadas y
sus actividades a través del tiempo. Por ejemplo, un determinado
objeto encontrado en una tumba puede indicar la creencia de esa cultura
en una vida después de la muerte, mientras que el mismo objeto
encontrado en un espacio de vivienda puede indicar el uso del objeto en
la vida diaria.
Posteriormente en su
expedición, Hartman también hizo una breve excursión
a la costa atlántica donde obtuvo figurines de piedra del sitio
Las Mercedes. A su regreso a San José, Hartman compró la
Colección Troyo, así como varias otras colecciones menores.
Investigacion de Collecciones
Luego de realizar las
compras a Velasco, Hartman pasó algún tiempo en el Museo
Nacional en San José, donde estudió sus artefactos costarricenses,
e hizo muchas fotografías de ellos. Los negativos en cristal de
estas fotos aún descansan en los archivos del Museo Carnegie de
Historia Natural. Las fotografías de estos artefactos, así como
las de las excavaciones de Hartman, aún permanecen como evidencia
de sus viajes e intereses durante su estadía de siete meses en
Costa Rica. |